Detalle del proyecto
Sutega: proyecto Design&Build para nueva sede en A Coruña
| Ubicación | Duración | Superficie |
|---|---|---|
| A Coruña, España | 6 meses | 1.100 m2 |
Un nuevo espacio para una nueva etapa.
En 2026 trasladamos nuestra sede principal a Espacio Coruña, abriendo una nueva etapa en la evolución y futuro de Sutega.
Este hito, la creación de nuestro buque insignia, era la oportunidad de crear un espacio capaz de acompañar nuestra forma de trabajar y mostrar, desde dentro, cómo entendemos los proyectos.
El resultado es un espacio de 1.100 m2 que hace tangible el “Universo Sutega”, una forma de entender los proyectos basada en la conexión entre personas y conocimiento. Un lugar donde se hacen evidentes nuestras capacidades para desarrollar proyectos Design&Build en cualquier sector.
La sede como herramienta: un espacio que cuenta lo que hacemos.
Nuestra nueva sede nace de una necesidad muy concreta: crear un entorno capaz de responder a nuevas formas de trabajar y representar mejor lo que somos hoy y lo que queremos ser en el futuro.
No se concibe únicamente como una oficina, sino como un lugar donde generar diferentes formas de encuentro. Es un espacio de trabajo real y, al mismo tiempo, una herramienta desde la que compartir con clientes, colaboradores y visitantes nuestra manera de entender los proyectos.
En sus 1.100 m2, la nueva sede se convierte así en una muestra en uso de nuestras capacidades: un lugar donde es posible experimentar cómo diseñamos, construimos, equipamos e integramos soluciones dentro de un mismo proyecto.

El espacio: Sutega como cliente de Sutega.
Antes de dibujar la nueva oficina era necesario entender cómo queríamos trabajar en ella.
La Workplace Strategy partió de una fase previa de análisis y escucha, articulada en torno a tres líneas:
- Aprender de la experiencia de nuestra anterior sede.
- Preguntar y escuchar al equipo cómo quería trabajar, mediante talleres y entrevistas.
- Estudiar las posibilidades y condicionantes de la realidad arquitectónica existente.

De este proceso surgieron los principales criterios que debían guiar el proyecto, apoyados en tres ideas fundamentales:
- Crear un espacio capaz de representar a Sutega y que hable de lo que hacemos.
- Priorizar la luz natural en los puestos de trabajo para mejorar el confort.
- Favorecer una mayor relación entre departamentos, impulsando la comunicación y las sinergias internas.
Estas conclusiones empezaron a traducirse en decisiones concretas de espacio.

Escuchar fue, por tanto, el primer paso del proyecto. Diseñar bien el espacio empezaba por hacer las preguntas adecuadas, sabiendo que la distribución no partía de una planta, sino de una forma de trabajar.

El proyecto: diseñar desde cómo trabajamos.
Diseñar nuestra propia sede significaba aplicar sobre nosotros mismos la metodología que utilizamos con nuestros clientes: transformar necesidades, formas de trabajo y condicionantes reales en decisiones de espacio.
Las conclusiones de la Workplace Strategy se trasladaron al diseño a partir de dos claves principales: la distribución y la materialidad.

Por un lado, la distribución debía resolver el funcionamiento diario de la sede, ordenar los flujos de movimiento y facilitar distintas formas de trabajar, encontrarse y colaborar. Este diseño establece una transición progresiva entre las áreas más abiertas, públicas y colaborativas y aquellas destinadas a una mayor concentración.

Por otro, la materialidad. Diseñamos una identidad propia, con una propuesta que se articula a partir de texturas irregulares, acabados naturales, formas orgánicas y una paleta de colores terrosos que aportan calidez al conjunto y refuerzan una estética que huye de superficies excesivamente perfectas.

La nueva sede se planteó como un proyecto Design&Build, como no podía ser de otra forma, coordinando las distintas disciplinas desde una visión común.
- Galería y recepción.
La llegada a la sede constituye la primera toma de contacto con el relato del “Universo Sutega”. La galería acompaña el recorrido y conduce hasta la recepción, convirtiendo la entrada en parte de la experiencia de visita.
A partir de aquí comienza una secuencia que permite descubrir progresivamente cómo trabajamos.

- Ágora.
Situada en una posición central, funciona como centro neurálgico de la sede y principal espacio de encuentro.
Pensada para acoger reuniones abiertas, presentaciones, foros, encuentros y eventos, su conexión directa con la cantina permite ampliar el espacio y adaptarlo a diferentes momentos.
Queríamos que fuese un lugar flexible en el que pudieran suceder cosas.

- LAB.
El LAB. es uno de los espacios específicamente pensados para trabajar junto al cliente sobre propuestas, materiales, acabados y soluciones.
Funciona como un entorno de presentación y experimentación en el que los elementos del espacio se adaptan al tipo de sesión.
El proyecto se convierte en una escenografía de trabajo con el cliente, permitiendo visualizar y comparar propuestas en un contexto diseñado para facilitar la toma de decisiones.

- Salas de reuniones.
Las salas, de distintos formatos y tamaños, responden a diferentes necesidades de aforo y tipo de encuentro.
Esta diversidad permite elegir el entorno más adecuado según el momento y evita que todas las formas de reunión tengan que desarrollarse bajo las mismas condiciones.
La señalética y el sistema de reserva también se diseñaron específicamente para la sede, complementando estos espacios.

- Espacios de concentración.
Para llamadas, videoconferencias individuales o tareas que requieren un mayor aislamiento, la sede incorpora espacios como phonebooths insonorizados.
Estas zonas permiten resolver necesidades puntuales de privacidad sin interferir en el funcionamiento de las áreas de trabajo compartidas.

- Zonas de trabajo abierto.
Los puestos operativos se organizan por equipos y necesidades de colaboración, priorizando su relación con la luz natural.
La distribución busca facilitar la comunicación entre departamentos y, simultáneamente, ofrecer unas condiciones adecuadas para el trabajo cotidiano.

- Cantina.
La cantina funciona como un espacio más informal destinado al descanso, la convivencia y los encuentros espontáneos.
Su relación directa con el ágora permite que ambas zonas funcionen de manera independiente o conjunta, generando una gran área central de encuentro capaz de adaptarse a distintos usos, incorporando además algunos de los elementos que desarrollan el relato cósmico.

- Biblioteca y zonas de apoyo.
La biblioteca y otros espacios complementarios enriquecen el uso cotidiano de la oficina e introducen una dimensión más doméstica, cercana y cultural dentro del entorno de trabajo.
Libros, objetos y diferentes elementos de apoyo forman parte de una sede concebida para compartir conocimiento.

- Pasillos y espacios de transición.
Los recorridos no se plantean únicamente como espacios de circulación. También ayudan a marcar el paso entre diferentes formas de uso.
Al adentrarse en la zona de trabajo y concentración, el pavimento cambia y da paso a una superficie más blanda, reforzando la sensación de confort y ayudando a diferenciar espacialmente las áreas más privadas de la sede.

- Aseos.
También los espacios más funcionales se trabajaron como parte del proyecto. En los aseos quisimos hacer un guiño al lenguaje de los proyectos hoteleros, buscando una atmósfera más sofisticada, tenue y teatral y prestando especial atención a materiales, iluminación y acabados.

El universo: hacer visible cómo construimos juntos.
Nuestra sede también necesitaba contar una historia. Cada proyecto empieza con una visión y cobra sentido cuando todas sus partes encuentran la forma de conectarse.
El recorrido comienza con una visión: una dirección clara desde la que entender el contexto y definir un objetivo común.
Después aparece el potencial: una idea que comienza a tomar forma, todavía por materializar, que entra en contacto con diferentes especialidades y disciplinas y requiere coordinación para que todas ellas avancen hacia un mismo objetivo.
Finalmente aparece la “Constelación Sutega”: el “nosotros”. Como en una constelación, ninguna pieza explica por sí sola el proyecto. Es la relación entre todas ellas – cliente, equipos, colaboradores, proveedores, disciplinas y conocimiento – la que da sentido al conjunto.

Así nace el “Universo Sutega”, un storytelling que utiliza el imaginario espacial para representar las diferentes etapas, conocimientos y personas que intervienen en nuestros proyectos.
La galería de acceso lo hace visible mediante distintas referencias al universo, convirtiendo el recorrido de entrada en una representación del propio proceso de proyecto.
El concepto continúa dentro de la sede a través de los materiales, el arte, las soluciones acústicas, la carpintería, la vegetación y la integración tecnológica. También aparece en elementos concretos como el techo de la cantina, donde las luminarias dibujan constelaciones que representan esa idea de conexión.

La obra: del concepto a la materia.
Materializar la nueva sede supuso intervenir profundamente sobre el espacio existente.
El punto de partida era un antiguo local destinado a Retail, muy compartimentado. La primera fase de obra permitió vaciarlo mediante una demolición total, eliminar divisiones y descubrir una base abierta para obtener una lectura global de sus dimensiones.
A partir de este nuevo espacio diáfano, se desarrollaron las diferentes fases de obra, instalaciones y acabados, trabajando simultáneamente sobre funcionalidad y materialidad.

Diseño y ejecución evolucionaron conjuntamente, con una gran capacidad de adaptación a la obra y sus fases que permitió modificar aspectos concretos sin perder la coherencia de la idea inicial.
El principal reto de tener luz natural se consiguió con la apertura del gran ventanal posterior.

La ejecución fue también una oportunidad para demostrar distintas capacidades constructivas y trabajar desde el detalle: paredes con acabados texturados, revestimientos diversos, elementos metálicos, madera maciza, soluciones acústicas y diferentes pavimentos, entre otras actuaciones.
Todo ello estuvo condicionado además por la ubicación del local dentro del inmueble, buscando soluciones capaces de conciliar viabilidad técnica, funcionalidad y propuesta estética.

Diseñar y construir de forma coordinada permitió que el proyecto siguiera evolucionando, haciendo que la obra fuese el punto en el que las ideas empezaron a convertirse en materia.
La carpintería: diseñando y fabricando lo que el espacio necesita.
Una parte importante de la identidad de la nueva sede nace de piezas que no podían resolverse simplemente seleccionando un producto existente.
La carpintería a medida, diseñada y fabricada en los talleres del grupo, permitió trasladar ideas de diseño a elementos completamente integrados en la arquitectura y adaptados al uso real.
Esta capacidad de generar soluciones propias permitió trabajar también ese “efecto wow” buscado en determinados puntos de la sede: piezas con una fuerte presencia espacial que llaman la atención, pero que siguen respondiendo a una función concreta dentro del proyecto.

Desde nuestros talleres se desarrollaron soluciones ad hoc como el mostrador de recepción, la grada del ágora, las mesas de la cantina, diferentes elementos de mobiliario…
También en el LAB., la mesa elevable fue diseñada y fabricada específicamente para responder al funcionamiento previsto para este espacio.

La fabricación a medida permitió controlar dimensiones, formas y acabados desde el propio proyecto, consiguiendo que cada elemento respondiera simultáneamente a una necesidad funcional, una intención estética y las condiciones concretas del espacio.

Más que incorporar piezas, la carpintería permitió diseñarlas como parte del propio proyecto.
El equipamiento: vestir el espacio al detalle.
Una vez definida la arquitectura, el equipamiento completa la forma en la que los espacios se viven cada día.
La selección de mobiliario se planteó desde una doble perspectiva: cada pieza debía responder al uso real de su entorno y, al mismo tiempo, integrarse en el lenguaje general de la sede.
Formas orgánicas, materiales con textura y una gama de tonos naturales y terrosos ayudan a construir ambientes acogedores sin perder el carácter profesional del espacio.
La propuesta busca transmitir calma y pone en valor la belleza de lo natural, alejándose de una estética excesivamente uniforme.

Arte, libros, vegetación y objetos forman parte de la composición y aportan personalidad a los distintos ambientes, haciendo que cada zona tenga su propio carácter sin perder la coherencia del conjunto.
El resultado es un espacio pensado para evolucionar: un entorno de trabajo que se completa con el uso, los objetos y las personas que lo habitan.
No se trataba solo de elegir piezas, sino de construir ambientes.

La integración: tecnología que forma parte del espacio.
Desde el inicio del proyecto existía una premisa clara: la tecnología no debía aparecer como un añadido posterior, sino integrarse en el propio lenguaje arquitectónico.
Esa intención es visible desde la recepción, donde una pantalla LED curva se integra en un muro igualmente curvo, como elemento de bienvenida y comunicación con el exterior. Arquitectura y solución audiovisual se diseñaron conjuntamente para que ambos elementos funcionasen como una única pieza.

El mismo criterio se aplica al resto de la sede, con soluciones audiovisuales adaptadas a las diferentes necesidades del día a día: presentaciones, videoconferencias y reserva de salas, totalmente personalizadas e integradas en el diseño.
La tecnología deja así de ser un conjunto de dispositivos independientes para convertirse en una capa más del proyecto. No se trataba de instalar tecnología, sino de integrarla en la forma de vivir el espacio.

Una sede que deja huella.
Nuestra nueva sede es la materialización de aquello que defendemos en cada proyecto: escuchar antes de diseñar, coordinar disciplinas, adaptar las soluciones a necesidades reales y cuidar tanto lo que se ve como todo aquello que hace que el espacio funcione.
Cada decisión ha ido dejando una huella: desde la primera demolición hasta el mobiliario, desde la textura de una pared hasta una solución tecnológica desarrollada específicamente para una sala.
Más que un lugar desde el que trabajar, nuestra nueva sede es la suma de personas, conocimientos, oficios e ideas que han hecho posible el proyecto.
Es nuestra oficina, pero también un lugar para recibir, compartir, probar, colaborar y mostrar cómo trabajamos. Un espacio que representa lo que somos y, sobre todo, cómo hacemos las cosas.

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